ABLACIÓN


Como una geoda
abierta en su centro
de magma potencial.

Lava fundida,
femenina,
que se oculta
hasta desaparecer
tras una mordaza.

Cortan sus élitros esbeltos,
el vértice convexo,
el último resquicio
que las conecta al placer.

Se extirpa.
Se derrama.

Tras la sangre vertida,
cae el silencio a borbotones
en los cuerpos cosidos,
en sus bocas clavadas
que enmudecen ahora
desconociendo el grito,
la pulsión,
la voz...
Son seres a tientas.
Mujeres mutiladas.

Cálices rotos,
heridos por la aurora
que se extingue
entre los rayos
de un rojo cadmio.


Carmen Cabeza Martínez



Posted on 5:34 by Carmen Cabeza and filed under | 7 Comments »

Las lapidaciones resurgen en Irán

La presidencia de Ahmadineyad registra un aumento de los apedreamientos de adúlteros.

"Es la ley islámica", me espeta un funcionario del Ministerio de Orientación Islámica de Irán al que no le ha gustado mi información sobre la condena a morir lapidada dictada contra Sakineh Mohammadi Ashtiani. La idea de que el apedreamiento hasta la muerte es un castigo ordenado por Dios para los adúlteros la repiten también clérigos y zelotes, que recurren a los textos sagrados en busca de justificación. Sin embargo, la pena no está mencionada en el Corán, hay ulemas que discrepan y muchos analistas atribuyen a motivos políticos su introducción en el Código Penal. La sentencia de Ashtiani, suspendida temporalmente ante la presión internacional, reabre el debate de la universalidad de los derechos humanos.

"El concepto de interpretación es muy importante aquí", explica Mehdi Zakerian, presidente de la Asociación Iraní de Estudios Internacionales. Aunque Irán ha ratificado la Declaración Universal de Derechos Humanos y las dos convenciones que la desarrollan, se opone a la idea de universalidad. Sin duda, la República Islámica tiene que cumplir y respetar esos acuerdos, pero ha adoptado lo que este experto denomina "una nueva diplomacia", que defiende que los países occidentales no pueden imponer su propia visión.
"Irán encabeza a los países islámicos que justifican que la sharía y el papel de la familia son más importantes que los derechos humanos definidos por Occidente sin atender al sexo, la religión o el origen", afirma Zakarian. Además, recuerda que "a diferencia de los países occidentales, en Irán la legislación nacional prevalece sobre la internacional".
Tachada de medieval e inhumana en Occidente, la lapidación tampoco tiene buena prensa en Irán por mucho que las autoridades recurran al escudo de la religión, la cultura o las tradiciones para defenderla. "No he visto ningún decreto en el Sagrado Corán sobre ese castigo", ha declarado Zahra Rahnavard, la mujer del líder reformista Mir-Hosein Musavi, a raíz del caso Ashtiani y a sabiendas de lo delicado del asunto. Abogados, defensores de los derechos humanos y feministas que luchan por la abolición de ese tipo de leyes, a menudo terminan en la cárcel o en el exilio.
De hecho, la lapidación para los adúlteros no se introdujo en el Código Penal hasta 1983, cuando se renovó ese texto a raíz de la revolución islámica. Desde entonces hasta 1997, Irán ha ejecutado a una media de 10 personas al año por ese procedimiento, según estimaciones de las organizaciones de derechos humanos. Aquel año, llegó al Gobierno el reformista Mohamed Jatamí y aunque no cambiaron las leyes, se suavizaron sus aristas. El deseo de mejorar las relaciones con el resto del mundo permitió lo que la UE llamó "diálogo crítico" que, entre otras cosas, consiguió que en 2002 el poder judicial declarara una moratoria de los apedreamientos.
La decisión no convenció a los jueces más conservadores, que siguieron dictando condenas de lapidación. Al no trasladarse a las leyes, tampoco se aclaró si esas sentencias debían de conmutarse. Algunos reos fueron ahorcados, otros quedaron encarcelados en medio del limbo legal y los menos salieron en libertad, gracias sobre todo a una red de mujeres y abogados que trabajaba para eliminar esa pena del Código Penal. Pero después de la llegada a la presidencia de Mahmud Ahmadineyad, en 2005, el nuevo clima alentó que volvieran a aplicarse las sentencias de lapidación. Al año siguiente, hubo dos casos extraoficiales en Mashhad, y en julio de 2007, un portavoz judicial confirmó la muerte a pedradas de Jafar Kiani en Qazvin.
"No existe ninguna correlación entre la lapidación y los valores islámicos", defiende el ayatolá Mohammad Ebrahim Yannati. Pero como señala Mehrangiz Kar, "los clérigos que opinan así no tienen ningún poder dentro del régimen". Kar, abogada y activista de los derechos de la mujer, trabajó en varios casos de lapidación antes de verse obligada a abandonar su país en 2001. Sin embargo, el ex presidente Ali Akbar Hashemí Rafsanyaní, que ha sido uno de los políticos más poderosos de Irán, llegó a tachar de "jueces con mal gusto" a quienes imponían esa pena.
"Apoyar la lapidación es un acto político simbólico", interpreta por su parte Darius Rejali, profesor del Reed College de Oregón y autor de Torture and Democracy (Princeton, 2007). "Se parece mucho a los políticos que en EE UU defienden la pena de muerte para mostrarse 'duros frente a la delincuencia' (...). Lo mismo ocurre con la lapidación en Irán, para algunos conservadores, atrae apoyo político", explica en un correo electrónico.
Kar es partidaria de que la comunidad internacional, en sus relaciones con la República Islámica, dé prioridad a los abusos de derechos humanos frente al programa nuclear. "Si se crea un clima de moralidad internacional contra el país violador, ayudaría a que cambie de actitud", coincide otro activista desde el anonimato porque sigue trabajando dentro de Irán.
El año pasado una campaña internacional logró salvar la vida de Kobra Najjar, cuya condena a morir lapidada se conmutó por 100 latigazos. Las presiones internas y externas también contribuyeron a que el poder judicial excluyera la lapidación del nuevo Código Penal que en 2008 presentó ante el Parlamento, donde sigue debatiéndose. Aunque pocos iraníes creen que el Consejo de Guardianes, un órgano no electo con poder de veto sobre todas las decisiones del Parlamento, vaya a dar su visto bueno, el mero debate revela la naturaleza política del asunto.
La sentencia de apedreamiento contra Sakineh Ashtiani ha sido solo la última en conocerse. Lo polémico de estas condenas y la vergüenza que se hace recaer sobre las familias de las víctimas contribuyen a que no se difundan. Aun así la Campaña Internacional contra la Lapidación ha recopilado los nombres de otros 24 condenados a esa pena que están pendientes de su ejecución (http://missionfreeiran.org/2010/07/16/list-stoning-victims/). Esta lista confirma la denuncia que Amnistía Internacional hiciera en 2008 de que ese castigo se aplica más a menudo a las mujeres que a los hombres.

Otros condenados

- La lista de los condenados a lapidación incluye 18 mujeres y seis hombres:
1. Saba Ebdali, de 30 años.
2. Zeinab Heidari, de 38 años.
3. Shahin Moradi (hombre).
4. Changuiz Rahimi (hombre).
5. Robabeh.
6. Jeirieh Valaniya, 42 años.
7. Azar (también condenada a perder la vista con ácido).
8. Shahnaz, 35 años, de Karaj.
9. Guilan Mohammadi.
10. G. Eskandarí. (hombre).
11. Kobra Babaí.
12. Irán Eskandarí, 31 años.
13. Masoumeh.
14. Hayar.
15. Naghi Khorasani (hombre).
16. M. Navid Jomamí (hombre).
17. Sarimeh Sayadi, 30 años.
18. Bu A. Yanfeshani (hombre).
19. Azar Bagheri, de 19 años.
20. Maryam Ghorbanzadeh, de 25 años, embarazada.
21. Khanum Hashemi Nasab.
22. M. J., de Mashhad.
23. Ferdos B.
24. Ashraf Kalhori, 40 años.

Fuente: El País Digital
http://www.elpais.com/articulo/internacional/lapidaciones/resurgen/Iran/elpepiint/20100718elpepiint_5/Tes#


Posted on 1:12 by Julio Obeso González and filed under | 0 Comments »

De justicia. Que diga la justicia en Cunit (Tarragona)

. ¿Este es el paisaje que los musulmanes quieren contemplar en las calles de nuestro País?
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¿Es el cuerpo, el rostro de la mujer algo espantoso, vegonzoso que haya que ocultar?
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¿Tiene la mujer que ocultarse, de qué, ser propiedad de?
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Somos un País occidental, moderno del siglo XXI, recordémoslo.
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Que se pronuncie la justicia y proteja al indefenso, evitando males mayores ante lo retrógrado, el maltrato y discriminación a la mujer, de cualquier religión.
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¡Ah justicia, protégenos contra las religiones y sus coacciones!


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¡Pobre Fátima!.
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Tiene alas desplegadas
pero chinchetas negras
clavan sus plumas y
la apuntalan al suelo.
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Quién dice que el cuerpo
la belleza es pecaminosa
Quién ordena cubrir la piel
y ocultarla de la luz
,
Quién impone mordaza
a los tibios labios
de las adolescentes
Quién obliga a la mujer
a pasear por las calles
como sombras, fantasmas
sin identidad y libertad.
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¡Pobre Fátima!




Esta es la noticia:
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http://www.elpais.com/articulo/sociedad/capos/musulmanes/Cunit/elpepisoc/20100627elpepisoc_3/Tes


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http://www.elmundo.es/elmundo/2010/01/30/barcelona/1264847356.html





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Posted on 3:22 by Ana María Espinosa and filed under | 0 Comments »

Un poema sobre el maltrato del poemario POBREZA

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no permitáis que nadie machaque con una piedra un ruiseñor.

no
vale mirar para otro lado.

no es suficiente con la ira y el estupor.

no permitáis que nadie machaque con una palabra un ruiseñor.
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(Víktor Gómez,
De la plaquette
Pobreza, 2010)
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Posted on 14:48 by Víktor Gómez Valentinos and filed under | 1 Comments »

leyenda

algunas mujeres
terriblemente heridas
también engendraron las estrellas
y la lluvia
que consuela

y hasta en esas noches sin luna
sin días aparentes
abrieron tantos ojos
pariendo este sol que nos exhorta
indispensable
Posted on 23:19 by Yllari Chaska and filed under | 0 Comments »

Isabel Coixet: "La mujer, cosa de hombres"

 PINCHA SOBRE LA IMAGEN PARA VISIONAR EL VÍDEO DE ISABEL COIXET

Isabel Coixet hace una revisión del papel de la mujer en la sociedad española en los últimos 50 años.


Isabel Coixet
Es uno de los nombres más conocidos a nivel internacional de nuestra cinematografía.
Empezó como periodista en Fotogramas, y en el mundo de la publicidad, donde crearía su propia productora. De ahí, llevada por el impulso de realizar su primer largometraje, se marchó a estados Unidos.

El resultado de esta aventura fue "Cosas que nunca te dije" (1996).

En publicidad ha sido una de las creativas más solicitadas por grandes compañías internacionales, dirigiendo anuncios en todo el mundo. En el año 2000 creó Miss Wasabi Films, productora en la que ha realizado anuncios, documentales y videoclips para artistas como Sexy Sadie o Alejandro Sanz, o la imagen del PSOE en las últimas elecciones generales.

En 2005 dirige "La vida secreta de las palabras" con Tim Robins y Sara Poley, con quien ya había rodado en 2003 "Mi vida sin mí".

Ambas películas la hicieron merecedoras del Goya a la mejor dirección y, por la primera, obtuvo además el del mejor guión original.

En 2008 estrenó "Elegy", basada en la novela "El animal moribundo" de Philip Roth con Ben Kingsley y Penélope Cruz. Su última obra es "Mapa de los sonidos de Tokio" con Sergi López y la actriz japonesa Rindo Kikuchi
FUENTE DE LA NOTICIA: RTVE.ES
Posted on 1:47 by Julio Obeso González and filed under | 0 Comments »

Flor del desierto




Waris Dirie 





Conócela:

http://sobreelmundodelcine.com/2010/03/07/flor-del-desierto-la-historia-de-waris-dirie/
Posted on 3:45 by Ana María Espinosa and filed under | 1 Comments »

Conversando sobre golpes a la mujer en el Islam

Qatar TV. Septiembre 2004





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Posted on 1:39 by Ana María Espinosa and filed under | 1 Comments »

sanar

con los pies muy firmes en la tierra
y los ojos cautivando al infinito
fijamente
deja que lluevan con soltura
los pesares

la tierra también respira
en los temblores exhaustos de sus hijas
alivia entre la hierba
fortalece

eres la semilla más preciada
huella engendradora de camino
aún en la tormenta

eres ya descalza
impecable
serena dadora de consuelo
Posted on 18:49 by Yllari Chaska and filed under , | 2 Comments »

Terminología en los medios de comunicación.

 El 20/01/2008, el diario "PÚBLICO" en su edición digital articulaba el siguiente decálogo para el uso de distintos términos, a la hora de hablar de este tipo de violencia. Particularmente yo no estoy de acuerdo con la expresión "Violencia de género"; considero que un término tan global identifica o propone la inclusión de todo un colectivo, dentro de este problema. No podría estar más en desacuerdo. Cada día convivo con hombres, género masculino, que luchan y se enfrentan contra esta realidad. La RAE define "género" en sus dos primeras acepciones como:
1. m. Conjunto de seres que tienen uno o varios caracteres comunes.
2. m. Clase o tipo a que pertenecen personas o cosas.
La utilización de una expresión tan general para definir lo particular, no deja de ser, a mi modo de ver, una forma más de "chauvinismo" 
De cualquier forma considero elogiable la búsqueda de una estructura expresiva, a modo de código deontológico, en los medios de comunicación.
 

1. Para calificar este tipo de violencia, usaremos las siguientes expresiones, por este orden:
  • Violencia de género = (según la Ley 1/2004: la violencia que ejercen los hombres sobre las mujeres para someterlas solo por el hecho de ser mujeres).
  • Violencia machista.
  • Violencia sexista.
  • Violencia masculina contra las mujeres.
Nunca nos referiremos a este tipo de crímenes con las expresiones: 
  • Violencia doméstica.
  • Violencia de pareja.
  • Violencia familiar.
(Cuando un hombre asesina a su compañero o una mujer a su compañera, hablaremos de violencia doméstica o de asesinato a secas, según el caso. Estos delitos no tienen nada que ver con lo descrito por la Ley 1/2004 como violencia de género).
2. No se trata de un suceso
  • La situación de este tipo de noticias deberá estar lo más alejada posible de otros casos de violencia.
  • No inflaremos las historias. Es preferible dar un breve a contarlas precipitadamente.
3. Evitaremos el “efecto narcotizante”.
Informar un día tras otro sobre violencia machista puede resultar narcotizante. Por ello:
  • Buscaremos “tratamientos informativos diferentes” sin confundir jamás el morbo con el interés social (evitaremos fotos y detalles escabrosos. Así, no es conveniente, por ejemplo, especificar el número de puñaladas, etc.).
  • Jamás usaremos expresiones del tipo “Otro caso de…”
4. Evitaremos la rumorología. Consultaremos todas las fuentes, pero excluiremos las declaraciones de la vecindad del tipo “era una pareja normal” o “tenían discusiones normales”, ya que responden a rumores y no a información fiable.  Además, estos  comentarios son contraproducentes para luchar contra este tipo de violencia: “Los antecedentes sobre disensiones o buenas relaciones en el seno de la pareja, por ejemplo, inducen a explicar la violencia como la consecuencia lógica de una situación de deterioro o, por el contrario, como un “arrebato ocasional” (MdU). 
  • No incluiremos los comentarios de la vecindad y estaremos alerta con las declaraciones de la familia. (Otra cosa son  los testimonios de quienes hayan sido testigos directos y describan lo que han visto/oído, sin especular).
  • Priorizaremos las fuentes POLICIALES Y DE LA INVESTIGACIÓN.
  • Incluiremos opiniones de  PERSONAS EXPERTAS y sentencias judiciales. 
5. No especularemos con supuestos “motivos”. Buscar motivos a la actuación del agresor equivale a justificar su actuación criminal. No apuntaremos si el agresor actuó bajo los efectos del alcohol, las drogas, los celos o tras una discusión… porque está probado que, en los casos de violencia de género, estos no son los motivos por los que un hombre que mata, lo hace.
  • Podremos hablar del alcoholismo como un factor de riesgo que empeora la situación en los casos de maltrato, pero nunca estableceremos una relación causa-efecto entre alcohol y violencia.
  • Descartaremos las frases del tipo “rechazó una orden de alejamiento”, porque responsabilizan a la víctima de los hechos (y descargan al agresor).
Pilar López Díez advierte, además, de “la indulgencia con los crímenes cometidos por hombres mayores que deciden terminar con la vida de las mujeres enfermas a las que se ven obligados a cuidar”. 
6. Especificaremos las condenas. Informaremos sobre los aspectos judiciales y, siempre que haya sentencia condenatoria, recogeremos el castigo en el titular. También destacaremos “las denuncias previas, procesos judiciales pendientes, órdenes de alejamiento…” (MdU).
7. Identificación.
  • Víctimas. No identificaremos a las víctimas y preservaremos su intimidad.
  • Agresores. Siempre respetaremos la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme. Pero identificaremos debidamente a los agresores cuando hayan sido condenados. Es importante que describamos el perfil del agresor y sus actitudes para que otras víctimas puedan reconocer fácilmente el comportamiento y pautas del maltrato.
8. Testimonios de las víctimas de malos tratos.
Las declaraciones de las víctimas de malos tratos son de gran interés, pero nunca pediremos testimonios a mujeres en situaciones extremas, sino cuando hayan recuperado su autoestima y puedan transmitir un mensaje esperanzador para otras víctimas.
  • Cuando la víctima de una agresión sin resultado de muerte quiera ofrecer su testimonio, evitaremos dar datos que puedan perjudicarla a ella o a su entorno.
  • También informaremos sobre mujeres que superaron el problema y sobre aquellas otras que se enfrentaron desde el principio y no consintieron agresiones ni relaciones de dominación por parte de sus parejas. 
9. Teléfono 016.
Incluiremos siempre al final de la noticia (en la caja de la dirección) el teléfono gratuito para denunciar malos tratos (016) y cualquier otra información útil.
(1) Aunque la RAE no acepta oficialmente, por el momento, la expresión violencia de género, sí lo hace en la edición de su Diccionario Panhispánico de Dudas (octubre, 2005): “En los años setenta del siglo xx, con el auge de los estudios feministas, se comenzó a utilizar en el mundo anglosajón el término género (ingl. gender) con un sentido técnico específico, que se ha extendido a otras lenguas, entre ellas el español. Así pues, en la teoría feminista, mientras con la voz sexo se designa una categoría meramente orgánica, biológica, con el término género se alude a una categoría sociocultural que implica diferencias o desigualdades de índole social, económica, política, laboral, etc. Es en este sentido en el que cabe interpretar expresiones como estudios de género, discriminación de género, violencia de género, etc. Dentro del ámbito específico de los estudios sociológicos, esta distinción puede resultar útil e, incluso, necesaria.  (…) Para las expresiones discriminación de género y violencia de género existen alternativas como discriminación o violencia por razón de sexo, discriminación o violencia contra las mujeres, violencia doméstica, violencia de pareja o similares.
También el  Diccionario de Español Urgente (Agencia Efe, 2000) apunta lo siguiente: “Género se emplearía para describir el distinto comportamiento de hombres y mujeres en la sociedad según las distintas condiciones en que se mueven: educación, familia, cultura, etc.”
Fuente: Diario Público
Posted on 9:30 by Julio Obeso González and filed under | 0 Comments »