Quiso el corazón
deshacer los huecos, ensalivar auroras
Marcos Canteli
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CUERDA DE NO CUERDO
.
-
El cuerpono es un
la cuerda
en su no
lo cuelgo
Una cuerda
acuerda su
forma aun
recuerda o
imagina: lo
deshilachar
rallar a cuchilla
serrar o morder
no a cuenta
cuerda dada
del bien o
la tijera fin.
Una mujer
es un cuerpo
un cuerpo es
una mente
una mente
lo mundo
aurora
ese tumor
desacuerdo
no cordura que
innegocia o
estrangula
esa demencia
no miente
extermina
Una mujer
mundo sol
suturada luz
piel vario vals
nunca nuncarás
nuca de rumor
vivaraz océano
sagrada arena
no cuerda no
pozal -desquicio-
agua podrida
corrompe des-
hace hasta lo
obsceno claridad
Víktor Gómez
Inéditos del cuviví
Condenado (Mónica Angelino)
Cala hasta el fondo del árbol
hasta donde los gorriones hacen nido
allí
la mano rastrera del monstruo
escarba con su aguijón de bilis
y se retuerce
contra su retorcido corazón de escamas purulentas
ELLA
PUEDE RETORNAR DE LA SANGRE MANCILLADA
el monstruo
jamás saldrá indemne de su laberinto.
SE ACABÓ LA MADRUGADA

El zumo de su mandarina es turbio,
Oscuro el corazón de la tarde nebulosa,
De la noche que empieza a arder,
Que hace temblar las notas
De la sinfonía agazapada...
Le ofrece la espina,
El dardo puntiagudo en la tensa mano.
Se tensa el arpa, el arco iris del arquero
Armado hasta el aliento.
Apunta a la orilla más cercana,
Al aniñado corazón, a la tierna almohada,
A los palcos del invierno.
Atiende a los más altos torreones
Donde anida la calma más preciada.
Le regala la inquietud,
Una herida que se abre, que despunta
Cada mañana,
Que no cura, no se cierra nunca...
Le regala la duda,
La sorpresa bañada en sudores,
Garras que escalan por el temblor,
Por el repetido camino de la incertidumbre.
¡Silencio!
¡Un átomo de brisa!
¡No!
El huracán rasga las paredes,
Escarba las ventanas,
Desangra el débil pulso...
¡Auxilio!
Se acabó la madrugada para siempre
Esmeralda Sánchez Martín.
ENTREVISTA AL VIOLADOR (I)
'Nunca serás feliz si te atormenta
que algún otro es más feliz que tú.'
Anneo Lucio Seneca
“La explotación sexual: una forma de
violencia extrema hacia niñas y mujeres”.
¿A quien mata el violador
cuando mata a una mujer?
V.G.
El miedo y la fustración
¿sabrías llegar a la sien
tú que andas cojeando
por otro camino, con un
geranio en vez de con el
revólver humeante aún?.
La violencia y el sufrimiento
¿conoces el camino que
llevaría de nuevo al hogar
cuándo todo es lodazal
infectando la mirada de
de odio, herida con pus?
Envidia su felicidad invicta.
¿después de morder tierra
y beber gravilla con lluvia
qué se puede digerir que no
sepa amargamente a lo que
has perdido, a lo sin luz?
-
... Ave descabezada no grita.
Víktor Gómez
Setenta voces en silencio (Un poema de Antonio Martínez I Ferrer)
.........................................GRACIELA GUTIERREZ MARXSetenta voces en silencio.
Desde el olvido
recorre el grito
.............................la herida.
Libre la bestia
............................permanece
en el horizonte.
Ausencia de placentas
donde cuidar
.........................la vida.
Las arterias rotas
........................se derraman.
Antonio Martínez i Ferrer.
Sueño Pájaro (Un poema de Mónica Angelino)

..................................NADIA MAGNABOSCO
creyó
esos ojos
decían siempre
sintió que podría volar
hasta lo más alto
al abismo del sol
y regresar
con el cuerpo deshidratado
de besos
no hubo alas para el amor
desde el balcón del 5to
la realidad
fue de cemento.
Mónica Angelino
Las cinco similitudes: ¿Qué tienen en común estos publicitarios?
Posted on 2:19 by Julio Obeso González and filed under ANUNCIOS MACHISTAS | 1 Comments »Fundación "La Caixa";Violencia; Tolerancia 0
"Cien metáforas" Un poema de Raúl Ferreiro

Extendidas cien manos de marcas profundas
gritan sin voces como espíritus arbóreos
que subyacen del hombre, que latente en el hambre
de anhelar una trama configuran palabras
que en metáforas sangran:
abnegadas, filántropas, candorosas, ingenuas…
Cien manos guillotinan, cien manos hendedoras
de la única respuesta de nuestra inteligencia:
proyectarse hacia el tiempo, que nos rima preguntas.
Cien manos manipulan cien brunas maldiciones.
Privados de su hombría, ya vagan por el Hades,
los verdugos de niños
–valientes esas manos de padres acromántulas-,
los verdugos de mujeres.
Raúl Ferreiro

